domingo, 24 de octubre de 2010

La arquitectura egipcia y el más allá - 1ª Parte

Antes de pasar a comentar la arquitectura funeraria y las artes relacionadas en el antiguo Egipto, creo que es necesario dar previamente algunos apuntes sobre la idea de la muerte y el más allá a fin de comprender mejor el contexto.

La muerte en el Antiguo Egipto


Si bien el milagro de la vida, es decir, la procreación y el nacimiento ya son comprendidos y explicados racionalmente, el “misterio de la muerte” o, mejor dicho, de aquello que hay mas allá de la muerte, sigue siendo el “gran misterio”.

El que la vida física tenía un final, era inevitable, pero la incerteza de lo desconocido y la misma vida probablemente impulsarán la necesidad de explicar la continuidad de la fuerza vital incluso mas allá de la muerte.

Parece indudable que, aunque sin un elevado grado de tecnología como el actual, el ser humano poseía un grado de observación mayor de la naturaleza. Los ciclos de la misma, alternancia del astro sol y la luna, épocas de sequía a las que se siguen las de las lluvias, época favorable para la cosecha y época para la recolecta, todo se basa en su eterno ciclo de destrucción-nacimiento

La cultura egipcia es una de las que con mayor detalle descriptivo  han intentado explicar este tránsito facilitando la “doble visión”, es decir: la visión de lo “invisible”, que solo puede ser visto tras la muerte y la visión de lo “visible”, que todos pueden ver en vida[1].

El orden con el cual se presenta la naturaleza constituirá el eje alrededor del cual el orden de la existencia girará, el Maat, es el equilibrio entre las distintas fuerzas o manifestaciones ya existentes en potencia, desplegadas en el principio (Sep Tepi = el primer momento) [Ver texto sobre "El templo, espacio de expresión religiosa - 1ª Parte"en este mismo blog]. Como todas las culturas agrarias, su visión del mundo estará ligado al mundo ctónico, del interior de la tierra surge la vida, así como de la mujer surgen los hijos, y de la noche surge el día. La idea de la cueva, de lo subterráneo y por extensión de la tumba, como lugar donde surge la vida. Esta es una concepción que permanecerá con fuerza a lo largo de toda la historia del mundo de los faraones y si bien convivirá con el culto solar, nunca perderá preeminencia. Por ello es notable el intento de Akhnaton al intentar cambiar todo un pensamiento y una cosmovisión abandonando la soteriología agraria y la idea del dios-faraón.
Maat

La mitología egipcia explica y describe mediante ejemplos los arquetipos (al igual que lo hará la griega con el personaje del héroe) que definen el orden del mundo, la lucha del caos contra el orden, representados por Set y Osiris. El viaje iniciático de Isis[2] en búsqueda de las distintas partes de su esposo-hermano (asesinado por Set) hasta reunirlo, un viaje que, probablemente, señale hacia el proceso de reunificación del ser humano o de concienciación de que aunque múltiple, la naturaleza es una. Los dioses mitad hombre/mujer mitad animal, son representaciones o aproximaciones a aquello que de mágico o sagrado tiene la naturaleza.

Esta habilidad del pensamiento egipcio, de no encerrarse en un solo marco, desplegando distintos caminos aproximativos para explicar el mundo nos confirma que la unidad se reconoce a través de la multiplicidad.

El proceso o tránsito de la muerte a la vida, es un proceso lógico:

-          el difunto solo podrá acceder a ese viaje y por lo tanto, al más allá, solo si todo su cuerpo físico, (su envoltura terrena) está completo, de otra manera no habría orden.
-          ha de pasar por un juicio, el pesaje de su corazón teniendo como contrapeso a Maat, si el corazón[3] es justo y el hombre dice la verdad (de ahí el rito de la apertura de la boca permitiendo a la estatua la capacidad de la expresión lingüística pues en caso de daño del cuerpo físico del difunto, esta será quien le substituya) la balanza mantendrá el equilibrio y será aceptado por los dioses.

Otro tema interesante es la visión de los alimentos como algo necesario para la supervivencia del difunto, en el más allá, el que la palabra Ka (flujo vital) en plural (kau) signifique “alimentos” presenta un aspecto mas allá del meramente alimentario sino que lo ontologisa como el “alimento del alma”[4].

Ka
La detallada descripción de cada ritual es, justamente, para que cada gesto sea efectuado exactamente en cada ocasión, la repetición exacta no es, como sería en nuestra época, una falta de imaginación o creatividad, sino el deseo de respetar el orden natural de aquello que ya es perfecto por esencia.
Ib (corazón)



[1] Botscho, Jean-Bosco, “Cosmologías tradicionales africanas y dignidad de la persona humana” disponible en http://www.cetr.net/modules.php?name=News&file=article&sid=162
[2] Tras recoger cada miembro le falta recuperar el falo, Isis lo creará de arcilla posibilitando la complitud de Osiris y por lo tanto, su resurrección. Sin el aspecto femenino, el hombre no puede acabar el rito de paso a la nueva vida, solo una vez se reconoce y asimila el aspecto femenino, se es un ser completo. Ver : Cervelló Autuori, Josep, “Los dos hermanos” en la literatura neoegipcia y en la tradición oral negro-africana. Una lectura comparada.
[3] Ib F34, sede de los pensamientos y las emociones.
[4] En otras culturas es la respiración, la que se identifica con la vida; por ejemplo en árabe la palabra “nafs”  نفس puede traducirse como “alma” o “flujo vital” y como respiración. Concepto que será de gran importancia en el tasawwuf.

No hay comentarios: