sábado, 15 de enero de 2011

Las Rutas Comerciales en Asia - Las Rutas de la Seda y China - 2ª Parte

Pueblos y viajeros

Uno de los principales problemas con los que se encuentra el viajero es el idioma, mas aún cuando la ruta atraviesa distintos pueblos y culturas, cada uno con su lengua particular; a parte de la “lingua franca”, las lenguas mas empleadas en esta ruta fueron principalmente cuatro.

El sogdiano, el chino, la lengua árabe (que cohesionará en toda la Edad media diversas naciones y etnias bajo el islam) y el persa, que ya en el s. XIII comenzaba a predominar sobre la árabe, como lengua de comunicación y principalmente intelectual. Pero este grupo de trashumantes no solo provenían de las naciones de Asia central; sino que también encontramos europeos. Las embajadas enviadas por Francia, Italia y Rusia contarán con numerosos viajeros que, a parte de su cometido diplomático (también de comerciantes y espías), serán los primeros cronistas: así tenemos a Giovanni da Pian del Carpine (1180-1252) que llegará a la corte mongola de Chingis Khan y que reflejará los acontecimientos ocurridos durante su misión en su obra Historia Mongolorum o a Marco Polo y su famosísima El Milione (Fig. 5 y 13).


(Fig. 5) Marco Polo

(Fig. 13) Embajada europea en
la corte Safavida
(Fuente: Canby, Sheila, The Golden Age of Persian Art 1501-1722)


Las fuentes aqueménidas del s. VI aC son las primeras en citar Sogdiana y sus habitantes (Fig. 6 y7), los límites exactos de este país no son muy conocidos: Syr Daria al norte y Amou Daria al sur son sus fronteras naturales. Tienen por vecinos a los Bactrianos al sur, en la zona que actualmente conocemos por el norte de Afganistán, al sudoeste el contacto con el plano iraní es a través del Amou Daria llegando a Merv por el desierto, en el actual Turkmenistán. Al noroeste encontramos Khorezm, rodeado de desiertos no lejos del mar de Aral. Al norte se encuentra la estepa de los nómadas Saka hacia donde se encuentra la actual Tashkent. Por esta estepa se puede ganar al oeste el mar Negro y al este, rodeando el Tarim por el norte, los montes Tianshan, Mongolia y mas allá al sur, China. Finalmente, al noreste encontramos el valle de Ferghana.

(Fig. 6) Sogdianos presentando donaciones a Buddha
La sociedad sogdiana era según los hallazgos arqueológicos, una sociedad agrícola y sus relaciones comerciales importantes. Hasta la conquista de Alejandro el Grande a partir del 329 aC, deja de pertenecer a los aqueménidas hasta que hacia el 247 aC, los soberanos greco-bactrianos descendientes de los colonos griegos se independizan (Fig. 8 y 9). Se suceden distintas olas de invasiones pasando a manos de los nómadas del norte (los saka iranófonos) o los yuezhi que, expulsados por la envestida de los xiongnu han de partir de sus tierras estableciéndose en esta región.

Fig. 7 Comerciante extranjero
Dinastía Tang, s. VII
Museo Guimet

Según las Cartas de Susa, (unas tablillas persas), la Sogdiana comercial podría haber comenzado hacia el s. VI aC, aunque muy probablemente se trataría mas de tributos que de verdadero intercambio comercial: Käsaka Kapautaka y Sinkabruš, es decir lapis-lazuli y cornalina. La época de apogeo del comercio sogdiano durará unos dos siglos y medio, desde principios del s. VI aC hasta mediados del VIII dC extendiéndose desde Samarcanda al Sichuan y la alta Mongolia. Para los chinos, los sogdianos son los mercaderes por excelencia de la estepa turca.

El imperio turco surge de la situación dinámica del mundo nómada a finales del 540. Bumın Qaghan, tras haber apoyado a los Rouran (柔然,) la etnia dominante en aquella época en la estepa, se revuelve contra ellos venciéndolos. Su sucesor, Muqan Qaghan (553-572) conquista toda la estepa al norte de China y su tio Ištemi controla las estepas occidentales. Con la conquista de la Sogdiana se fusionan ambas culturas, los sogdianos aportan a los turcos la escritura, el alfabeto sogdiano se adaptará progresivamente a la fonología turca siendo empleado tanto por turcos como uigures. Actualmente, los alfabetos mongoles y manchú son descendientes lejanos del alfabeto sogdiano.

Fig. 8 Monedas con efigie del rey
greco-bactriano Euthydemus I (230-200 aC)
Fig. 9 Moneda con efigie del
Rey del Imperio Kushan Kanisha I, (s. II dC)
British Museum











Dos textos chinos tratan sobre Asia Central, el capítulo 123 del Shiji (史记 Memorias históricas) de Sima Qian y una parte del Han shu (汉书 El libro de los Han). Estas obras recopilan los datos suministrados por las embajadas chinas y extranjeras que atravesaron la región a partir del 130 aC, y sobre todo, de Zhang Qian (张骞), de quien ya hablamos en el capítulo de contextualización de la Ruta de la seda.

“Zhang Qian en persona visitó las tierras de Dayuan, El Gran Yuezhi, Daxia, y Kangzu y además recopiló informes sobre cinco o seis otros grandes estados vecinos … al sudeste de Daxia está el reino de Shendu (India). “Cuando estuve en Daxia” Zhang Qian informa, “Ví cañas de bambú de Qiong y ropa hecha en la provincial de Shu. Cuando pregunté a la gente como habían conseguido estos artículos, respondieron ‘nuestros comerciantes van y los compran en los mercados de Shendu, me dijeron, está a varios miles de li al sudeste de Daxia. La gente cultiva la tierra y vive como la gente de Daxia. La región dicen, es calida y húmeda. Los habitantes conducen elefantes cuando van a la batalla. El reino está situado en un gran rio.”

Shiji, Memorias Històricas, cap. 123: Dayuan (Fragmentos), Sima Qian

A parte de las crónicas chinas, contamos con los escritos llegados de la civilización islámica, las fuentes más importantes son el Ta’rikh al rusul wa al-mulûk (ﺘﺎﺮﻴﺦﺍﻟﺮﺴﻞ ﻭﺍﻠﻤﻠﻮﻚ Historia de los Profetas y los Reyes) de Abu Ja’far Muhammad ibn Jarîr at-Tabari (839-923) cuya parte sobre Asia central se basará en las obras de al-Mada’ini (752-840?) sobre la conquista del Khorassan en la primera mitad del s. VIII. También tenemos la narración sobre la conquista árabe, el Kitâb Futûh al-Buldan (ﻜﺘﺎﺐ ﻔﺘﻮﺥ ﺍﻠﺑﻟﺪﺍﻥ El libro de la conquista de los países) de Balâdhurî del s. IX. Desafortunadamente los datos sobre la historia económica son escasos, decantándose por la historia de la sociedad urbana a través del análisis de las revoluciones urbanas, y es por esta vertiente que encontramos mayores datos sobre los sogdianos, debido al importante papel que tenían en los mercados de las ciudades.

El islam llegará a China primero a través de la misión enviada por el profeta del islam Muhammad al emperador Gaozong el 650 dC y posteriormente con los mercaderes árabes y principalmente persas, que se irán sucediendo a lo largo de los años. Paradójicamente bajo los mismos emperadores mongoles que mandaran arrasar los reinos musulmanes, con la desaparición de la cultura del Khorasan (desde donde se transmitió la gran tradición intelectual islámica), los comerciantes musulmanes llegarán a ocupar relevantes cargos en la administración china como consejeros del gobierno. Aportarán no solo su conocimiento en el comercio, sino también su cultura: arquitectura, astronomía, etc.

Mercancías

“China es el país mas seguro y propio para el viajero. Cualquiera puede viajar solo por espacio de nueve meses de marcha, aun llegando muchas riquezas, sin temer nada. La disposición de esto es como sigue. En cada lugar de parada en la ruta hay una posada bajo la custodia de un oficial allí residente, que manda una guardia de jinetes e infantes. Al caer la tarde, o ya de noche, el oficial viene al mesón y con él su escriba que toma nota de todos los caminantes que pernoctan allí, sella la relación y cierra la puerta de la fonda por fuera. Al alba, regresa con el amanuense y llama por su nombre a todo el mundo, redactando un informe detallado. Luego envía con los viajeros a alguien que les acompañe hasta la siguiente etapa y vuelva con un albarán de otro oficial en que certifique haber llegado a todos a él. De lo contrario, el mandadero es responsable. Así se hace en todos los puntos de parada en su país, desde Sin as-Sin (Cantón) hasta Jan Bâliq (Beijng).”(Fig. 10)

(Ibn Battuta, A través del Islam, capítulo De cómo guardan a los viajeros por los caminos)

Fig. 10 Caravanserai
(Fuente: http://www.horizonsunlimited.com/tstories/richardandlisa/images/SarihanSmall.jpg)

Contando con pocos animales de carga (camellos, caballos, cabras y yaks), un viajero por ejemplo en una caravana de camellos, yendo desde Kashgar a Chang’an, podía prever un plazo de unos seis meses para llegar a su destino. A parte de las dificultades geográficas y climáticas, los ladrones (Fig. 11) eran un plus sobre todo en lo que respecta a las caravanas. Debido a las dificultades del trayecto y sus largas distancias los mercaderes generalmente viajaban y comerciaban dentro de los límites de un área concreta.

Fig. 11 Bandido chino
Universidad de California
Press-Wood 2003
Hacia el 1950 aC aparecen los primeros carros tirados por caballos en el este de Asia y hacia el 1200 aC los chinos ya utilizaron carros de guerra. Los primeros guerreros montados fueron los escitas y cimmerianos hacia el s. IX aC que invadieron Asiria pero se propagaron lentamente por China y Mongolia. Los caballos de mayor alzada vinieron de las cuadras árabes criadas en el norte de Irán, Kazakhstan, Turkmesnistan, Uzbekistán, Tajikistan y Kirghizstan hacia el primer milenio a C. Hasta entonces la raza predominante en el este euroasiático fue el pony Przewalski que no apareció en Mongolia hasta el s.V aC.

La posesión de caballos se volvió en una fuerza para las tribus nómadas que podían atacar los pueblos sedentarios y retirarse de manera rápida. Pero los caballos necesitaban grandes áreas de pastos, cuando las tribus nómadas llegaron a zonas poco verdes debieron dejar el uso del caballo y adoptar la infantería como cuerpo militar, a excepción de los mongoles que nunca dejaron la tradición de las estepas.

Fig. 19 La importancia de los caballos: El “Valioso y auspicioso” caballo baoji. Los mongoles torghut presentaron este caballo al emperador Qianlong tras su regreso de Rusia y el pintor Ai Qimeng (Ignatius Sickeltart) lo pintó en 1773.
El valor del caballo lo vemos reflejado en la expedición enviada por Han Wudi en el 104 aC con 30.000 hombres a Ferghana para capturar los famosos “caballos que sudan sangre” (Fig. 19). La primera expedición no tuvo éxito regresando solamente entre un 10 o un 20% de los hombres. La segunda expedición, con 60.000 hombres consiguió unos cuantos especimenes aunque no sin perder gran cantidad de vidas.

Los Tang pudieron conseguir una cuadra de 700.000 caballos a través de un gran programa de crianza pero aún debía depender de las importaciones de Samarcanda y de sus comercios con los trucos. Llegó a tal extremo la necesidad de tener caballería que, tras la rebelión contra los Tang por parte de An Lushan (756-763), la crisis financiera aumentó con el elevado costo de los caballos.

A parte de los caballos, las mercancías de lujo adquirieron una gran importancia en la China de los Han y Tang, por lo que eran muy solicitadas, lo que hizo que su valor se incrementara en proporción a la dificultad del viaje y a la distancia de su origen.

Chingis Khan era consciente de la importancia del comercio internacional ya que revertía tanto en el tesoro como por su papel de cohesión a través de la red económica de las diferentes regiones dominadas por los mongoles. Las rutas comerciales bajo su gobierno fueron las más seguras, seguridad garantizada que se extendía a la protección armada de las caravanas, se concedía derechos y privilegios incluyendo la exención de tasas directas para las compañías de comerciantes

Muchos son los artefactos que dan pruebas de conexiones comerciales a larga distancia y de transmisión cultural entre China, Khotan en la ruta de la seda sur, y las fronteras noroccidentales del subcontinente indio, como por ejemplo la existencia de monedas de los gobernantes indo-escitas (Saka) y Kushan que muestran la circulación del comercio por largos itinerarios. Otros objetos importados a Khotan desde el noroeste del subcontinente indio incluyen pequeñas esculturas de piedra de Gandhara y figuras modeladas en terracota. Khotan no fue sólo un centro comercial y religioso del suroeste de la cuenca del Tarim, sino que funcionó también como punto de conexión entre China, India, el oeste de Asia Central e Irán.

El reino de Shanshan, que floreció en la ruta de la seda sur, entre Niya y Loulan hasta el siglo IV dC, se benefició del comercio a larga distancia entre China y el este de Asia Central. La seda china fue probablemente usada en transacciones comerciales a cambio de objetos de lujo de estas regiones, ya que la seda era preferida como moneda a las piezas de cobre. Según Marilyn Rhie en Early Buddhist Art of China & Central Asia (vol. 1, p. 429), las esculturas budistas de Miran y Khotan guardan muchas similitudes con las tradiciones artísticas de Gandhara, Swat, y Cachemira en el noroeste del subcontinente indio.


Fig. 20 Mujeres trabajando la seda
Pintado por el emperador Juizong
s. XII
(Fuente: http://en.wikipedia.org/wiki/Image:Hui_Tsung_001.jpg)

La demanda de seda china (Fig. 20) y objetos de lujo, de gran valor pero poco volumen, estimuló el comercio. Objetos valiosos como el lapislázuli, los rubíes y otras piedras preciosas de las montañas de Afganistán, Pakistán y Cachemira fueron motivo para que los viajeros se aventuraran por estas difíciles regiones. Algunos de estos productos eran donaciones budistas, tal y como atestiguan las referencias literarias budistas a las “siete joyas” (saptaratna) y a los depósitos de reliquias .

Así podemos realizar la siguiente tabla de mercancías y orígenes:


Más allá del oeste de Asia, contamos con los comentarios de Plinio quien escribe que durante el s. I dC, India hizo acopio del imperio romano de no menos de 55 millones de sestercios anualmente y que India, Seres y Arabia juntos apuraron juntos al menos 100 millones “tan caros hemos de pagar por nuestros lujos y nuestras mujeres” . Las grandes reservas de monedas romanas encontradas en India dan la idea de un importante flujo hacia el este desde el Imperio romano. Las cifras dadas por Plinio probablemente no se refieren al comercio oriental romano sino al exceso de importaciones y exportaciones en relación al incesante goteo de plata de las arcas del imperio (no solo se paga en moneda, también en lingotes), a lo que Vespasiano intentó poner coto, pero demasiado tarde. De hecho, en distintas resoluciones del Senado se prohibió su comercio, aunque sin éxito.

Capítulo 2
La Ruta Marítima

Localización geográfica

“Seguimos viaje desde el país de Tawâlisî y tras diecisiete días, con viento favorable, a toda vela y en buena travesía, llegamos a China.

La China es un territorio inmenso, con toda clase de productos, frutos, cereales, oro y plata. Ninguna otra tierra se le puede comparar. La cruz el río llamado Abi-hayât, es decir, “el agua de la vida”. También se conoce por Sarû (Amarillo), como el río que hay en la India.”

(Ibn Battuta, Rihla, capítulo sobre China)

Fig. 21 Ruta Eritrea
La “ruta norte” (Uttarapatha) que se extendía desde la Bactria hasta el norte de India estaba conectada con la “ruta sur” (Dakshinapatha) en la meseta de Decán y los puertos marítimos de la costa oeste de India. El Periplos Maris Erythraei (Fig. 21), manual para navegantes y mercaderes, redactado en griego, describe el próspero comercio marítimo entre el oeste y el sur de la India, Arabia, Egipto y el Imperio Romano durante el siglo I de nuestra era.

La ruta comercial con el exterior que pasaba por el sur era la ruta marítima de los bajeles que hacían escala en las costas del estrecho de Malaca o en el archipiélago de Insulindia para esperar el cambio del monzón y continuar viaje.

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