1. Introducción geográfica y diversidad étnica y lingüística
Algunos datos básicos sobre la lengua
Ø
El país se divide en 23 provincias, 5 regiones autónomas,
4 municipios bajo jurisdicción central (o municipalidades), y
2 regiones administrativas especiales.
Ø
56 etnias confirmadas
Ø 8 grupos lingüísticos distintos. Además del chino mandarín o Hàn Yŭ,
hablado por 850 millones de personas, otros idiomas relevantes por
importancia demográfica son: el idioma Wu (77 millones), el
idioma Min (70 millones) y el idioma Cantonés (71 millones en el mundo).
El cantonés estándar se mantiene como una de las lenguas oficiales de
Hong Kong (junto con el inglés) y de Macao (junto con el portugués). El
idioma Min (60 millones) propio del sur, parte del grupo lingüístico Min, es
ampliamente hablado en el sur de Fujian, Taiwán y el Sureste de Asiático.
2. Contexto histórico y
filosófico
Tanto el Dàoísmo como el Confucionismo
se basan en el concepto de Dào, como camino y forma en que las cosas se
suceden, en armonía entre unas y otras. Según el pensamiento de Kong Fu Zi,
el dào se consigue gracias a la virtud y al estudio, virtud en las
relaciones de las cosas y en las relaciones entre los seres humanos. Unas
relaciones que también se encuentran jerarquizadas.
Para el Dàoísmo, el dào
es el hecho mismo de estar en el camino, sin fin u objetivo. La diferencia
entre ambos radica en el justo equilibrio (zhōng), así como el
confucionismo valora «el medio», es decir, el lugar que ocupa cada cosa
y el Dàoísmo valora «el centro mismo», es decir, el origen.
En una
época teñida de violencia, (recordemos que se encuentran en plena época de los
Reinos Combatientes 475 aC – 221 aC), el Dàoísmo
enseñaba que, ya que la fuerza acaba siempre
volviéndose contra sí misma, siempre es preferible
la «no acción» o «sin acción» (wú wéi 無為); o dicho en otras palabras, dejar reflejar en uno
mismo el devenir de la naturaleza sin forzarla; por su parte para el
confucianismo, la moralidad (sin connotaciones religiosas) es la medida a
través de la cual las acciones se justifican como buenas o malas mientras que
el Dàoísmo ni justifica ni no justifica, ya que
la moralidad puede ser utilizada hipócritamente para justificar actos
negativos.
Desde
el siglo IV a.C. las enseñanzas de los maestros Kong (Confucio), Zhuang
Zi y Lao Zi marcarán profundamente el pensamiento chino. Del
confucianismo surgirá la importancia didáctica de la poesía y, por ende, el uso
de la caligrafía, como expresión de los sentimientos, «Corazón correcto, pincel
correcto». Por otra parte, el Dàoísmo acercará el artista a la naturaleza en
búsqueda de la armonía y equilibrio de esta.
En
cuanto al buddhismo, introducido en China en el s. III-VI dC por Boddhidharma
según cuenta la tradición, y en plena crisis de sistemas y valores, arraigará
en el pensamiento chino tras una división entre buddhismo del norte de China y
buddhismo del sur de China, bajo la forma llamada chán, aportando un
nuevo modo de concebir la existencia. En el ámbito artístico —a parte de la
representación pictórica devocional—, la idea de vacuidad o vacío (en su
lenguaje poético) será entendida por los poetas como la inspiración
fulgurante.

