sábado, 9 de mayo de 2020

Apuntes sobre la caligrafía china - Parte III


Los primeros trazos y su uso




Según la tradición, Cang Jie (2650 a.C) creó los primeros trazos caligráficos inspirado en las huellas que dejaban las aves al caminar.

Este vínculo entre la creación de la escritura (incorporada a las artes adivinatorias en sus orígenes) y la naturaleza, se basa muy probablemente en la importancia de la relación entre cosmos y humanidad de la mitología china, donde el ser humano participa a modo de puente entre lo que hay en el cielo y lo que hay en la tierra.

De este modo, los inicios de la caligrafía se encuentran en el ámbito del rito.

Aquel que podía «leer» los signos de la naturaleza era capaz de conocer el momento oportuno para realizar los actos imprescindibles para la vida, que, en el aquel momento, eran la cosecha y la guerra.




El orden de los trazos en la caligrafía: Los trazos básicos


Yong (Eternidad)



Existen 8 trazos básicos, a partir de los cuales se crean todos los caracteres, pero también la pintura. El primer trazo es  (uno) desde donde surge todo, la Multiplicidad.

El primer trazo, el trazo básico, el trazo inicial de la escritura china es el primero que un calígrafo ha de aprender a dominar, no se trata de un simple trazo hecho con mayor o menor armonía, sino que, según la tradición, simboliza y es el acto que separa y une al mismo tiempo cielo y tierra. También significa «uno» y «Unidad original». De este trazo surgen las mil formas y los mil seres. 


Desde el momento en que el calígrafo reteniendo la respiración, posa la punta del pincel plegada sobre el papel y la despliega en el mismo acto de expiración, simboliza por así decirlo, el big bang del cosmos.












 Los caracteres pueden ser: pictogramas, ideogramas, pictofonéticos, compuestos ,etc.