TIC TAC
En el año 1947, un grupo de investigadores del Boletín de Científicos Atómicos (https://thebulletin.org/) crearon un sistema simbólico que serviría para indicar el tiempo que teóricamente le quedaría a nuestro planeta para llegar a su fin. El sistema recibió un nombre un poco inquietante, le llamaron el reloj del apocalipsis.
Este sistema representa la vida de la Tierra en 24 horas y según la última actualización (a principios de 2020), nuestro planeta estaba a menos de cien segundos para llegar a su medianoche.
Expliquemos un poco como funciona: en este reloj el Sol y la Tierra nacen a las cero horas y hoy nos situamos a las seis de la mañana. Las células complejas aparecen a las cuatro de la mañana, los vertebrados y reptiles unas horas después, los grandes reptiles viven 20 minutos, desde las cinco de la mañana, y la descomposición de esos animales origina parte del petróleo y del gas que usamos hoy.
Como podemos ver, nuestra presencia es muy reciente, el hombre nace hace seis millones de años, medio minuto antes de las seis de la mañana, mientras que la sociedad organizada en ciudades aparece hace unos cinco mil años con un uso básico de energía (esencialmente leña) y una población total que no superaba los cinco millones.
El consumo y producción de energía, los cambios sociales y la población experimentan un creciente desarrollo desde la era industrial. Empezamos a usar energía en cantidades crecientes, primero en el transporte y luego con la electricidad acelerando su crecimiento en el siglo XX por avances científicos y técnicos.
Las emisiones de combustibles fósiles hoy llegan a más del 60% por encima del porcentaje medido en 1990[i], estas son emisiones directas de la actividad humana en el uso de la energía, así como parte de las emisiones son por efecto de cambio de uso de suelo y deforestación.
Estas emisiones han significado un aumento de la concentración de CO2 de la atmósfera, que en los últimos milenios estuvo más o menos en 280 partes por millón y debajo de los 200 en eras glaciares, hoy supera las 400 partes por millón.
A todo esto, no olvidemos los conflictos armados. En 1953 este reloj estuvo muy cerca de las 23:58h, cuando la Tierra corría el riesgo de sufrir un conflicto nuclear (http://blogthinkbig.com/rapidez-derretimiento-glaciares) entre las dos potencias de aquella década.
Climate is changing everywhere, but it is people living in fragile circumstances who feel the effects most severely. Climate change and conflict continue to cause massive suffering among people by intensifying inequality.[ii]
CRISIS CLIMÁTICA
Ante todo, tenemos que reconocer que estamos ante un problema de una gran complejidad y que no tiene una única solución real y eficaz, ya que no se trata tan solo de buscar una solución tecnológica, de reducir el número de cabezas en ganadería, de ahorrar y no desperdiciar agua, etc., sino de conseguir movilizar a la gente, lo que a veces y paradójicamente resulta mucho más difícil. Varios son los motivos por los que hemos llegado a esta crisis sistémica global (ecológica, social, económica, etc.) pero también lingüísticamente. ¿A qué me refiero? A que el empleo del lenguaje sobre la «crisis» es disfuncional, curiosamente cuanto más se intensifica el peso del problema, muchas personas tienden a la «parálisis». Como si la sensación de parálisis detuviera en el tiempo el peligro. Es decir, la negación de un problema usado como mecanismo de defensa.
El auge de la revolución industrial, los avances científicos y tecnológicos posibilitaron sin duda, la mejora de la vida de una minoría realmente, dejando atrás a otros muchos por motivos políticos, económicos, sociológicos… Esta mejora en las condiciones de vida favoreció no solo el crecimiento poblacional sino también el de las necesidades y con ello una sociedad en que la relación mercado/oferta van exponencialmente en aumento, retroalimentándose uno de otro hasta el punto en que hemos llegado a convertir la locución «cogito ergo sum» en algo así como «poseo luego soy».
Actualmente sólo desde el año 2000 se han sumado 1.300 millones de personas y a futuro se estima que la población se estabilizará entre 9 y 11 mil millones, según el dominio del desarrollo, cambios sociales y presiones climáticas.
Hemos pedido y reclamado hasta el abuso sin pensar que este planeta ofrece a un ritmo, a SU ritmo y no al nuestro. Con la tecnología y la ciencia hemos jugado a sentirnos pequeños dioses y hemos trastornado este ritmo, pero la naturaleza tiene unas reglas que no se pueden manipular como queramos sin consecuencias.
El problema del cambio climático no es esencialmente un problema de CO2 —este es uno de los cuatro elementos químicos esenciales para la vida, las especies están hechas en base a carbón y está presente en la tierra y en el mar, por no olvidar que se requiere CO2 en la atmósfera para temperar la tierra, en cantidades moderada—; el problema es el exceso de emisiones que hemos provocado con nuestro sistema de vida.
Un exceso de explotación de nuestro planeta como si fuera el cuerno de la fortuna ha sido el mayor error. Ya no es solo la reducción de este exceso de GEI (Gases de Efecto Invernadero) sino que hemos de pensar que nos estamos enfrentando igualmente a sus consecuencias, tales como:
- Reducción de fuentes de agua fresca (no solo a causa del calentamiento global, sino por la nefasta gestión del hombre, por citar un ejemplo: el mar de Aral[iii].
- Deforestación: Amazonas, extensas zonas de tundra tanto en Rusia como en Canadá.
- Inundaciones[iv]
El Parlamento Europeo se ha posicionado en la defensa del uso de las Energías Renovables subrayando la importancia de fijar unos objetivos para limitar estas emisiones para el 2030. Según el Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC) organismo de las Naciones Unidas para la evaluación de la ciencia en relación con el cambio climático, hay varios posibles futuros escenarios[v], pero, sinceramente, ni el escenario más sencillo y viable será posible y duradero SI NO EXISTE UN CAMBIO DE CONSCIENCIA.
Pensemos que estos efectos del cambio climático convertirán tierras habitables o con un mínimo de condiciones de habitabilidad en zonas infértiles y desérticas (principalmente las regiones dentro del cinturón del Trópico[vi]). Esto generará obviamente una nueva ola de personas que necesitarán encontrar un lugar donde poder tener esos mínimos para vivir. El problema para toda esta gente será que no podrán considerarse refugiados dado que legalmente los refugiados son personas que huyen de conflictos armados o persecución, se les considerará como inmigrantes, lo que significa que se les supone que han dejado su país por una opción libre. ¿Cómo reaccionarán los países más afortunados ante esta nueva entrada de gente? ¿Cómo se gestionará?[vii]
CRISIS DE CONSCIENCIA
De pasar a explotar materias primas y producir «bienes de consumo» a gran escala, las grandes empresas ahora están acaparando el mercado de las Energías Renovables e instalando sin excesivo criterio en algunos casos aerogeneradores, huertos solares, etc. No es más que lo mismo.
Para una buena gestión hemos de tener en cuenta con qué estoy trabajando, de qué herramientas dispongo (tecnológicas, humanas, know-how, etc) y qué estrategias a largo plazo puedo planificar. Las prisas no siempre llevan a buen puerto.
Desde hace años, los gobiernos han tenido que enfrentarse a un aumento demográfico difícil de administrar frente a la creciente disminución de los recursos de energía llamados «convencionales», paradójicamente, aunque la mejora de la calidad de vida de nuestras sociedades ha sido gracias a la explotación de esos recursos, también su desarrollo ha sido motivo de graves consecuencias a nivel de salud humana y ambiental.
«El desarrollo sustentable busca satisfacer las necesidades y aspiraciones del presente sin comprometer la capacidad de satisfacer aquellas del futuro».[ Comisión Brundtland]
Este concepto de Desarrollo Sustentable seguramente irá variando a medida que nuestras sociedades avancen o retrocedan pero en nuestras actuales circunstancias podemos describirlo como la gestión equilibrada y eficaz de nuestros recursos naturales (preservar y proteger) a fin de satisfacer las necesidades actuales sin soslayar o hacer peligrar las futuras, favoreciendo una equidad en la relación economía-sociedad-medio ambiente ya que la falta de uno de estos elementos no asegura ni garantiza en ningún caso dicha equidad.
Aunque el volumen de ventas de aerogeneradores, por ejemplo, ha experimentado un avance importante incluso durante la pandemia (un 74% en 2020), el crecimiento es, sin embargo, insuficiente para que Europa cumpla con el Green Deal[viii]. El alto costo de estas nuevas alternativas y que están aún en desarrollo, el hecho de que no todas estas opciones sirven para cualquier territorio, la oposición de determinados sectores ante la problemática de cómo gestionar la producción ya terminada y en el mercado ligado al miedo a la pérdida de puestos de trabajo, dificultan sin lugar a duda todo este camino hacia la reducción de rastro carbónico excesivo.
Hace mucho que se está pidiendo este cambio de consciencia, y aunque han surgido algunos movimientos, lo que hace falta es una educación global en la que se enseñe a las nuevas generaciones (visto el futuro que se les ofrece, aunque no pierdo la esperanza en que algunos de mi generación aún estén a tiempo) a operar una reconversión de la mirada.
Una mirada que no vaya hacia fuera, superficial, pasiva y limitada a lo aparente, a aquello que los otros nos describen; sino hacia dentro, hacia nuestro interior. Mirar con el corazón, de forma desinteresada y gratuita, dejar de lado la descripción primera que hemos hecho del mundo y verlo y describirlo de manera diferente, como si fuera la primera vez, no desde nuestro «yo» interesado y voraz, sino desde nuestro yo abierto al asombro[ix], atentos y conscientes de que no estamos solos.
«Sensibilidad a las condiciones iniciales» significa que las leyes no pueden predecir porque un cambio muy pequeño en los valores iniciales conduce a un futuro muy diferente – Fuente: Materia y revolución, 2010[x]
Una mirada que nos permita entender que «progreso» no significa «ser el primero», «ser el que más tiene», sino que implica trabajar nuestras habilidades potenciales hasta llegar a ser realmente «humanos», es decir, a estar más próximo al humus, a la tierra.
Esa Calidad Humana como diría el grupo de estudio del CETR[xi], debería ser una mirada crítica, abierta, creativa y empática.
Crítica: porque sin cuestionarnos, nunca iremos más allá de lo ya sabido, lo acostumbrado, lo que siempre se ha hecho, sea o no idóneo o correcto. La naturaleza no es una fuente de recursos ilimitada y eterna.
Abierta: mi visión no es la única, mi experiencia no es la única. Aprender a compartir ideas, soluciones.
Creativa: exploremos y desarrollemos las posibilidades, el pensamiento creativo es el medio que nos permite adaptarnos para la sobrevivencia, pensemos en nuevas formas de realizar las cosas, innovando, cambiando el enfoque y la práctica. NO siempre lo más caro, lo más grande y lo más complejo es lo más eficaz.
Empática: mis necesidades no son las únicas. Soy parte de un universo, de un todo. Lo que a mí me afecte, les afectará a otros muchos.[xii]
O resumiendo, en mi humilde opinión y subscribiéndome a las palabras de Richard Senett en su ponencia “Climate change in Cities: a problem in Urban Ethics”,[xiii] creo que sólo de esta manera podremos trabajar juntos por un mundo mejor para todos, no solo para unos cuantos. Una vía equitativa y sostenible solo será posible si teneos en cuenta, y los gobiernos tienen en cuenta, dos aspectos:
- El tema del tiempo
- El tema de la escala
1.- Tardamos demasiado en llegar a grandes acuerdos y cuando se llega (si se llega) tampoco se cumplen. Y no tenemos tiempo
2.- Tu situación no es la del vecino y por lo tanto tu vecino probablemente no necesitará obligadamente tu solución, ni será la óptima para él.
A modo de ejemplo práctico me hago eco de la propuesta de Greenpeace publicada en un estudio del 2017 sobre Energía Colaborativa[xiv]:
La energía como bien de primera necesidad: incluso en las sociedades donde las necesidades básicas como la alimentación, la atención sanitaria, una vivienda digna o la educación están sustancialmente cubiertas, la calidad de la vida se asocia casi siempre al acceso a la energía y más concretamente a la electricidad.
Colaborativo vs colectivo: la colaboración implica personas que trabajan juntas (a menudo con un objetivo común) para construir algo. Los esfuerzos colectivos son el resultado de agregar los esfuerzos individuales de muchas personas, a veces alrededor del mismo servicio, pero no tienen un objetivo o un esfuerzo comunes.
Democratización de la energía: la democracia energética. En esencia, la democracia energética busca reemplazar el actual sistema corporativo basado en los combustibles fósiles y la nuclear por uno que pone a las personas y a la justicia económica a la vanguardia de la transición a un sistema energético 100% renovable, eficiente e inteligente
Economía colaborativa procomún: En su definición más formal la Economía Colaborativa Procomún17 se refiere a un modelo emergente basado en la colaboración de comunidades de personas contribuidoras que a partir de plataformas digitales desarrollan recursos comunes cuya propiedad es compartida y deviene accesible como bien de primera necesidad.
¿Y LOS NIÑOS?
Su futuro está ligado indefectiblemente a lo que pueda pasar en este planeta, necesitan adquirir consciencia de que es así y de que por esta línea no podemos seguir.
Aquí entran profesores, padres, gobiernos y todas las instituciones o grupos de estudio que sean necesarios. Aquí como en todo es necesario un trabajo conjunto, pero me temo que esto no es algo más que una utopía.
En todo caso, es grato encontrar alternativas como las de las escuelas Montessori[xv],
«El Colegio Montessori-Palau de Girona acogió el pasado martes una jornada formativa del proyecto internacional Red de Embajadores por la Justicia Climática que impulsa la Fundación Plant-for-the-Planet, y que contó con 60 niños de 10 años, que cursan EP4.
La jornada, conducida por algunos de los embajadores actuales de la red, tiene el objetivo de introducir a los participantes en la lucha contra el cambio climático, enseñarles cómo convertirse en líderes en la causa y organizar plantaciones responsables. Todos los participantes participaron en un taller de capacitación ambiental que incluía teoría y práctica. La parte teórica se impartió a partir de juegos sencillos y el ejercicio práctico consistió en que cada niño plantó un árbol joven al finalizar la sesión, en un espacio de la misma Escuela.»
Dejo pues al buen hacer, al buen criterio, a la reflexión de quien lea este texto, el decidir qué hacer, cómo y donde aportar su mejor y más sincero esfuerzo en esta tarea.
[i] https://www.lavanguardia.com/natural/cambio-climatico/20191204/472038796221/cumbre-del-clima-cop25-carbon-proyect.html
[ii] https://www.icrc.org/en/what-we-do/climate-change-conflict
[iii] https://www.geografiainfinita.com/2016/05/la-historia-mas-triste-de-todos-los-mares-aral/
[iv] https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=7578903
[v] http://www.oscc.gob.es/es/general/salud_cambio_climatico/Nuevos_escenarios_emision_RCPs.htm
[vi] https://www.investigacionyciencia.es/revistas/investigacion-y-ciencia/floracin-526/cambios-en-el-cinturn-de-lluvias-8305
[vii] Los migrantes eligen trasladarse no a causa de una amenaza directa de persecución o muerte, sino principalmente para mejorar sus vidas al encontrar trabajo o por educación, reunificación familiar, o por otras razones. (https://www.acnur.org/noticias/noticia/2016/7/5b9008e74/refugiado-o-migrante-cual-es-el-termino-correcto.html)
[viii] https://ec.europa.eu/spain/news/20191212_Europe-climate-neutral-2050_es
[ix] https://cetr.net/es/el-sentido-del-asombro/
[x] https://geab.eu/es/crisis-sistemica-global-2020-inicio-de-la-fase-de-estabilizacion/
[xi] https://cetr.net/es/epistemologia-de-los-valores/
[xii] La Teoría de los Seis Grados de Separación fue formulada por primera vez por el escritor húngaro Frigyes Karinthy en su cuento Cadenas, publicado en 1930. Esta teoría afirma que es posible contactar con cualquier persona del planeta, usando un máximo de cinco intermediarios. Seis, si cuentas al destinatario.
[xiii] Lectura en Columbia GSAPP, New York Otoño 2019 https://www.arch.columbia.edu/events/1459-richard-sennett
[xiv] http://archivo-es.greenpeace.org/espana/Global/espana/2017/documentos/cambioclimatico/Energia%20Colaborativa%20Resumen%20Ejecutivo_v5_web_21x21.pdf
[xv] http://www.montessori-palau.net/es/11596/espacio-noticias/el-cce-montessori-palau-forma-60-alumnos-de-ep4-contra-el-cambio-climatico.html