viernes, 23 de enero de 2026

INVITACIÓN A VISITAR LA NUEVA SECCIÓN MUSICAL

Esta nueva sección está dedicada a publicar algunos de los distintos eventos musicales, noticias, información, etc con el Shakuhachi como principal referencia, y generalmente, en territorio nacional; no obstante también se incluyen artículos y avisos de eventos de otros estilos e instrumentos. 

Amantes de la cultura japonesa, estudiantes y fans del shakuhachi, os invito a visitar esta sección esperando pueda brindaros temas de interés.

Y a los que aún no conocéis este bello instrumento, espero que sea el inicio de una bella historia de amor como lo es para los que ya estamos en ello.

SECCIÓN MUSICAL

Ichi on jô butsu
(alcanzar la revelación con un solo sonido)



domingo, 28 de septiembre de 2025

Sobre la importancia del Vacío

 



Mucho se ha escrito sobre los conceptos de Vacío y Plenitud en la caligrafía oriental, y la mayoría de los que hemos aprendido y practicamos este arte, solemos remitirnos a los comentarios de estudiosos y filósofos; sin embargo, también es sano y bueno hacer tus propias elucubraciones.

¿Por qué tiene tanta importancia el Vacío? 

El Vacío, entre los trazos, marca el tiempo y el espacio, con ello quiero decir que en él se encuentra implícitamente:

- El momento (el orden de cada trazo) en el que debe surgir (lo invisible, lo latente esperando ser manifestado)

- El espacio en el que ha de plasmarse lo visible, aquello que podríamos definir como la «epifanía» de aquello que es pero que se encuentra velado a nuestros ojos.


虚实相生 [xū shí xiāng shēng]

Vacío y plenitud mutuamente se generan


Debe haber balance, equilibrio armónico entre trazo y trazo y el espacio entre ellos mana como ese aliento, esa inspiración-expiración que surge del artista arrebatado por el Vacío.

Hablo de la caligrafía, pero de igual modo puedo referirme a quien practica la danza, la música, a quien trabaja con sus manos las puntadas de un bordado, o al matemático, al físico… (¿los números no son acaso un concepto abstracto que representa un valor o una posición?).

Ello no significa que sea una ley inamovible, tiránica, el orden puede cambiar sin perder «su» armonía (no todo el arte es «clásico», tenemos el surrealismo, la heterofonía en la música ,…)

Si no hubiera ese caos armónico, ordenado y equilibrado «a su manera», el universo, la vida, dejarían de existir, ya que para que algo tenga «vida» ha de estar en incesante movimiento. Una ley estática no permitiría la renovación ni la creación.

El Vacío no es «la nada» sino que es un elemento dinámico y activo, el Vacío nos inspira.


 Todas las cosas en el mundo provienen del ser. Y el ser proviene del no ser.

                                                                                                                       (Lao Tse)


                                                                                                                                    Orata

sábado, 23 de noviembre de 2024

¿Coincidencia?

Hace unos días, con la radio puesta y sentada en mi pequeño despacho de casa, rodeada de papeles de todo tipo sobre la mesa y por el perfume de un viejo incienso comprado en Kyōto; oigo con sorpresa - agradable sorpresa - una canción japonesa que, hasta entonces, creía que no volvería a escuchar.

Ayer justamente, mientras pedaleaba en la estática del gimnasio, comenzó a sonar en la emisora japonesa que suelo captar con mi i-phone, esa misma canción. El corazón me dio un brinco de alegría. ¡Cuantos años desde la ultima vez que escuché aquella cassette que desapareció un día, como desaparecieron algunos sueños de juventud..!

A toda prisa intenté grabarla; pero mi torpeza con los artilugios de la nueva era tecnológica me jugó una mala pasada: se acabó la canción y yo sin conseguir poner en marcha la bendita grabadora. Me supo mal, esa canción simple y romanticona estaba relacionada con bellos recuerdos, divertidas anécdotas, antiguos compañeros y con tantos planes preñados de la impulsividad y temeridad de otrora... 

Hoy, mientras hacía limpieza de trastos, descubrí una vieja caja llena de cintas cubiertas de polvo. Entre ellas, dos con canciones que empleaba para estudiar la lengua de “El país del Sol naciente”. Las recuperé y tras limpiarlas con cariño del polvo acumulado, las introduje en mi radio-cassette y, con la mente algo dispersa (como mis papeles) dejé que sus notas fueran resonando mientras las escuchaba con una sonrisa en los labios. 

Aquella cinta que creía perdida solamente había quedado olvidada en un rincón de mi pequeño despacho, como suele pasar con nuestras pequeñas e ingenuas great expectations.

¿Coincidencia? Giro la vista hacia la ventana y veo el cielo azul y luminoso; una sonrisa vuelve a aparecer en mi rostro y continúo la mañana tarareando akai tokei...